Explora nuestra colección de historias interactivas para todas las edades, puntuaciones SESL© y niveles CEFR.
El crayón mágico: ¿Qué harías si cada dibujo que hicieras con un crayón verde mágico saltara de la página y cobrara vida de repente?
Cuando el reloj marca la medianoche, la cocina cobra vida para una fiesta musical secreta, ¡y tú estás invitado a unirte a la banda!
El gran intercambio de nidos: Cuando humanos y aves cambian de hogar por un día, una familia aprende a vivir en un nido tambaleante mientras una bandada convierte su casa vacía en el mejor parque de juegos del mundo.
Una noche estrellada: En una noche mágica, un cielo lleno de estrellas curiosas bajó a la Tierra para jugar.
El Coleccionista de Nubes: ¿Qué sucede cuando un niño con una red especial atrapa una nube con forma de conejito, un arcoíris pequeñito y una pequeña tormenta gruñona del gran cielo azul?
El Espejo Parlante: ¿Qué harías si al mirarte en el espejo del baño tu propio reflejo de repente te guiñara un ojo, te saludara y empezara a hablarte?
Cuando una sombrilla azul mágica empieza a llover copos de nieve en un picnic de verano, ¡un grupo de amigos descubre que un pequeño problema con el clima puede llevar a la aventura más genial de todas!
Cuando un niño y su golden retriever despiertan uno en el cuerpo del otro, ¡la vida se vuelve un lío divertidísimo de narices con pasta de dientes y ardillas en el salón de clases!
Los gnomos bajo la escalera: ¡Leo descubre que sus calcetines y ceras perdidos están en una aldea secreta y mágica de diminutos gnomos que viven justo bajo su escalera!
La sombra bailarina: ¡Mi sombra se escapó a jugar, pero nuestra amistad la hizo regresar!
El aprendiz de tejedor de sueños: El aprendizaje de Liam para tejer sueños desata un caos divertidísimo, desde gatitos trompeta hasta pizzas lunares, enseñándole que hacer travesuras tiene consecuencias disparatadas.
El festival de Adam: En el pueblo de Drudgewood, donde siempre está gris, el audaz plan de un adolescente aburrido para celebrar lo cotidiano con un festival de lo más ordinario logra descongelar el alma del lugar y llenar de vida su mundo color beige.